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El escritor nacional Pedro Lemebel falleció la madrugada de este viernes, mientras permanecía internado en la Fundación Arturo López Pérez.

La información fue confirmada por su amigo y quien era hasta el momento su vocero, Aldo Perán, quién en Twitter cerca de las 02:00 de la madrugada publicó el mensaje "Me duele esta noche tu partida, amigo".

Biografía

Nacido el 21 de noviembre de 1952 en Santiago como Pedro Mardones Lemebel, recibió sus primeros conocimientos en el Liceo Industrial de Hombres de La Legua, donde aprendió trabajos que poco utilizaría el resto de su vida.

En 1970 ingresó a la Universidad de Chile, donde se tituló de profesor de Artes Plásticas. Ya en 1979 comenzó a ejercer como docente en dos liceos capitalinos, pero en 1983 fue despedido y nunca más retomó las salas de clases.

Fue durante esa época que tuvo sus primeros acercamientos con la literatura, participando en algunos talleres y concursos. A los 26 años ganó el primer lugar en una competencia poética de la Caja de Compensación Javiera Carrera con su cuento "Porque el tiempo está cerca".

 

Tras esto se sumergió en el mundo literario, donde compartió con escritoras feministas como Diamela Eltit y Pía Barros, quienes lo introdujeron y vincularon a la cultura marginal resistente a la dictadura.

En 1986 se produjo uno de los grandes hitos de su historia artística y política, cuando apareció en un encuentro de partidos de izquierda en la Estación Mapocho con tacones altos y una hoz pintada en la cara leyendo su manifiesto "Hablo por la diferencia". Dicha obra retrata su visión y vivencias de ser un homosexual perteneciente a las clases sociales más bajas en un Chile dirigido por la dictadura.

A fines de los '80 conoció al poeta Francisco Casas, con quien formó el colectivo "Las Yeguas del Apocalipsis", el cual se caracterizó por hacer provocadoras interrupciones en actos públicos y exposiciones de arte. Fue en este dúo donde Lemebel se fue transformando en un ícono de la contracultura nacional.


Durante aquella época decidió abandonar su apellido paterno ya que "el Lemebel es un gesto de alianza con lo femenino, inscribir un apellido materno, reconocer a mi madre huacha desde la ilegalidad homosexual y travesti", según declaró en una entrevista en 1997.

Incluso incursionó en el formato radial, ya que en 1996 creó un programa en Radio Tierra llamado "Cancionero", donde leía crónicas acompañadas de sonidos y música ambiental.

A finales de la década de los '90, la figura de Lemebel ya era reconocida tanto a nivel chileno como a nivel internacional. Su obra lo llevó años más tarde a dictar conferencias en las universidades de Stanford y Harvard y a recibir una semana completa de homenajes en la Casa de las Américas de La Habana.

Obra literaria

Su obra literaria es uno de sus legados más significativos. Su primera publicación fue en la antología "Intocables" de 1986 recopilada por Pía Barros, donde aparecieron siete relatos de su autoría.

"La esquina de mi corazón" de 1995 fue su primera colección de crónicas, las cuales habían sido publicadas anteriormente en distintos medios. "Loco afan: crónicas de sidario" (1996) y "De perlas y cicatrices" (1998) fueron sus siguientes obras.

En 2001 publicó su primera novela titulada "Tengo miedo torero", la cual le valió su primera nominación a los Premios Altazor un año más tarde. Esta obra fue adaptada al teatro en 2006.

Ya en 2003 publicó su cuarto libro de crónicas "Zanjón de la aguada", por el cual recibió su segunda nominación a los Altazor, mientras que la tercera la recibió por "Adiós mariquita linda" (2004), otra de sus grandes obras.

"Serenata Cariola" (2008), "Háblame de amores" (2012) y "Poco hombre" (2013) fueron algunos de sus últimos trabajos.

Reconocimientos

Varios fueron los reconocimientos que Pedro Lemebel alcanzó durante su carrera. Además del primer lugar en el concurso de la Caja de Compensación Javiera Carrera en 1986, el poeta alcanzó varios premios a nivel mundial.

En 1999 obtuvo la Beca Guggenheim, la cual premia a profesionales avanzados en todos los campos del saber. En 2006 recibió el premio de la Fundación Anna Seghers en Alemania.

En 2013 conquistó el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso, uno de los máximos reconocimientos en su carrera.

Además, fue nominado en seis oportunidades a los Premios Altazor, aunque nunca pudo obtener uno. Mismo caso con el Premio Nacional de Literatura, en el cual fue sindicado por muchos escritores y poetas como el más idóneo para quedarse con el título.

El 7 de enero el Festival Internacional Santiago a Mil destacó la trayectoría del escritor con un homenaje que reunió a actores, músicos y performers que rescataron la obra literaria sonora que realizó en los 90 en Radio Tierra.